22 noviembre 2009

Agua-El elemento vital


El agua es, como el aire, elemento indispensable para la vida. Nuestro mar interior, el cuerpo humano está formado por 100.000 millones de células que viven y se activan en un "océano" cuya composición recuerda la del agua marina.

De los 40 litros de líquido que contiene un organismo adulto normal, 24 se encuentran en el interior de las células. El 65% o 70% de nuestro cuerpo es agua.

Desde el punto de vista de la Fisiología cabe preguntarse: ¿qué cantidad de agua necesitamos? Y ¿cómo se cubren estas necesidades?
Los recién nacidos necesitan beber suficiente agua, ya que son propensos a la deshidratación, si bien la necesitan beber más pura que los adultos.

Un adulto precisa unos 35 gramos de agua por kilo de peso y día. En el niño esta cantidad se multiplica por tres, cuatro o cinco. De este modo, se considera normal que un adulto de 70 kilogramos, que consuma 3.000 calorías al día, ingiera entre 2,5 y 3,2 litros de agua. Quien mayor proporción de agua necesita es el recién nacido, y a esta proporción responde exactamente la composición de la leche materna.

La eliminación del agua se realiza a través de las heces, la orina, la piel y los pulmones. En los climas muy cálidos, la producción de sudor puede alcanzar un litro por hora, y el consumo diario de agua puede llegar a 10 litros o más.

Las necesidades se cubren mediante los alimentos y bebiendo agua. Sin embargo, no bebemos tanta agua como sería deseable.

Durante esfuerzos de larga duración como es el caso de los deportistas, hay que beber a intervalos regulares en pequeñas tomas sin esperar a tener sed.

· El agua tiene 0 calorías, por lo tanto no engorda. Es falsa la afirmación de que el agua engorda.

· Cuando el peso aumenta por retención de líquido, la culpa no es del agua de bebida. Unas veces es por enfermedad y, otras, por excesivo consumo de sal. Un gramo de sal retiene 100 gr de agua.

· Es preferible tomar el agua por la mañana, en ayunas o lejos de las comidas, por ejemplo alrededor de las 11 de la mañana, o a las 6 de la tarde. Si tiene sed o precisa beber durante la comida, hágalo poco y lentamente. Beber durante las comidas diluye los jugos digestivos y dificulta su acción. Es buena costumbre añadir el agua de bebida, el zumo fresco de un limón. También es buena costumbre beber un poco si se despierta durante el sueño, a media noche o a primeras horas de la madrugada.

· Si desea conservar en buen estado sus vías digestivas, no ingerir el agua (y demás líquidos) ni muy fríos ni muy calientes, sino a temperatura ambiente).

· ¿Cómo saber cuándo no se consume suficiente agua? Existen una serie de signos a los que hay que atender. Por ejemplo, muchos niños y adultos tienen problemas de estreñimiento, y este problema es a menudo uno de los primeros indicadores de que la cantidad de agua que se está tomando es insuficiente. Otro signo fácilmente reconocible es la orina oscura.

· Es muy frecuente oir "yo bebo poquísima agua, y nunca tengo sed". Se trata de personas que han perdido el hábito de beber agua, lo que no es bueno para la salud. Tenga agua cerca de su lugar de trabajo. Para preservar en buen estado su boca y amígdalas, si lo desea beba agua fresca, pero evite las bebidas muy frías.

· Si bien el agua del grifo debería ofrecer, en principio, ciertas garantías legales de pureza química y bacteriológica, en general no es así y suele contener trazas de muy diversos productos más o menos tóxicos (plomo, azufre, cobre, arsénico, fluor, cloro, substancias radioactivas, pesticidas, pinturas, aceites minerales, etc.), por lo que la mejor agua es la orgánica contenida en las frutas frescas jugosas, el agua destilada o bien la de manantiales naturales de confianza. En las grandes ciudades se le reprocha sabor a cloro, que desaparece si se deja en una vasija o vaso durante un rato, mejor expuesta a la vivificante luz del Sol. En caso de verse obligado a consumir este líquido desvitalizado, agítese con un palillo de madera antes de beberla, para darle un poco de aire y de energía.

· La Carta Europea del Agua dice: no existe vida sin agua. El agua es un bien precioso, indispensable en todas las actividades humanas. Es también un bien escaso que hay que cuidar evitando su despilfarro o simplemente su pérdida inútil, así como su contaminación. Es preciso, por lo tanto, emplear para todas las operaciones de limpieza y de lavado, productos ecológicos biodegradables y reciclarla en tantas ocasiones como sea posible y cuando se puede decidir entre varias opciones, elegir la que comporte menos consumo.

22 octubre 2009

El Poder del Agua